EDAD DORADA Y
KALIYUGA
INTRODUCCION
En el libro El Quijote de los animales hay un diálogo entre don Quijote y Sancho en el cual el escudero le pregunta al caballero andante:
“Bien os he entendido y acabáis de nombrar la palabra “kaliyuga” y otras veces os habéis referido a la “Edad Dorada” y estas palabras a solo vos las he oído y por lo que habéis dicho sobre ello, algo creo que he entendido. Me agradaría que me lo expliquéis pues deseo saber con mayor exactitud a qué os referís.”
A estas palabras, el caballero andante le dijo:
“Sancho amigo, haces bien en preguntarme sobre este tema. Hace mucho tiempo existió una época feliz que fue llamada “Edad Dorada”. De ella nos habla Cervantes en el capítulo XI de la primera parte de El Quijote con motivo de que unos humildes cabreros invitaron a comer a Sancho Panza y a don Quijote quien mirando unas bellotas les dijo:
“Dichosa edad y dichosos siglos aquellos
a que los antiguos pusieron nombre de dorados; y no porque en ellos el oro (que
en esta nuestra edad de hierro tanto se estima), se alcanzase en aquella
venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían
ignoraban estas dos palabras tuyo y mío. Eran en aquella santa edad todas
las cosas comunes: a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento
tomar otro trabajo que alzar la mano, y alcanzarle de las robustas encinas que
liberalmente le estaban convidando con su dulce y sazonado fruto. Las claras
fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes
aguas les ofrecían. En las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles
formaban su república las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cualquier
mano, sin interés alguno, la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo... Todo era
paz entonces, todo amistad, todo concordia; aun no se había atrevido la pesada
reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra
primera madre, que ella, sin ser forzada, ofrecía por todas partes de su fértil
y espacioso seno lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar a los hijos que
entonces la poseían… No había el fraude, el engaño, ni la malicia mezclándose
con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que
la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interés, que tanto ahora la
menoscaban, turban y persiguen. La ley del encaje aún no se había sentado en el
entendimiento del juez, porque entonces no había qué juzgar ni quien fuese
juzgado. Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo dicho, por
dondequiera, solas y señoras, sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo
intento las menoscabasen, y su perdición nacía de su gusto y propia voluntad. Y
ahora, en estos nuestros detestables siglos, no está segura ninguna, aunque la
oculte y cierre otro nuevo laberinto como el de Creta; porque allí, por los
resquicios o por el aire, con el celo de la maldita solicitud se les entra la
amorosa pestilencia, y les hace dar con todo su recogimiento al traste. Para
cuya seguridad, andando más los tiempos y creciendo más la malicia, se
instituyó
Mucho antes que
Cervantes, nos hablaron con nostalgia de
Sobre esta edad dice Ovidio:
“En
Según Hesiodo
Luego los hombres
de esta edad comenzaron a ser malvados y viciosos y la violencia apareció entre
ellos. Se impuso el derecho de los fuertes a explotar a los débiles, y así
aparecieron las guerras, la codicia, la usura, la miseria y la desconfianza.
Esta fue
Por último llegó un momento en que los hombres abandonaron la virtud y se entregaron a todo tipo de vicios, y esta es la edad en la que estamos, a la cual los antiguos llamaron Edad de Hierro y los indios “kaliyuga” y es la más caótica y loca de todas. “Kaliyuga” es una palabra compuesta por dos palabras sánscritas: “kali” y “yuga”. “Yuga” significa “edad” y “kali” es el nombre de la diosa de la muerte y de la destrucción del hinduismo, y también significa “discordia”, “maldad”, “perversidad”, “guerra” y “lucha”.
Los hombres del kaliyuga creen que están despiertos pero sus conciencias duermen. Se creen bondadosos y justos pero prescinden de la bondad y de la justicia cuando les conviene y para justificar sus perversos fines exponen razonamientos maquiavélicos. Eligen como gobernantes a hombres que son tan bárbaros, perversos e irresponsables como ellos mismos y por esto las relaciones entre los hombres y entre los países están regidas por la mentira, la deslealtad, la rapiña, el abuso de poder, la competitividad, la amenaza, el chantaje, la traición y la desconfianza y sus frutos son robos, desorden público, matanzas, guerras, terrorismo, pobreza, hambrunas, enfermedades, etc. Y sorprendentemente los políticos del kaliyuga se muestran orgullosos por crear un efímero progreso, lleno de miserias, sufrimientos, injusticias y calamidades que conducen al caos que heredarán las generaciones futuras.
Sobre esta edad dice Hesiodo:
“El hombre justo, o el buen hombre, o el que respeta su juramento, no hallarán favor, sino que antes será honrado el que hace el mal y el orgulloso insolente. La razón se basará en la fuerza de la mano y la verdad no existirá más.”
En el kaliyuga
unos países son dictaduras y en ellas los hombres están sometidos a la voluntad
del dictador y otros son democracias y en ellas los hombres están sometidos al
poder de las multinacionales y
Los hombres del kaliyuga crían animales en una especie de campos de concentración que llaman “granjas” y luego los llevan a los siniestros edificios que llaman “mataderos” y allí los matan y preparan para comer sus cadáveres. También crían y explotan a otros animales para obtener huevos, leche y piel. Cultivan vegetales envenenando la tierra con abonos químicos y así les quitan vitalidad y últimamente se han dedicado a la manipulación genética. Por motivos económicos transforman selvas en desiertos, cambian el clima y contaminan el espacio con ondas electromagnéticas y destruyen, ensucian, explotan, agotan y exterminan la naturaleza, los minerales, las plantas y los animales y producen basura que no saben donde tirarla.
Los políticos del kaliyuga luchan por la democracia, la libertad y la felicidad de los hombres y legislan la esclavitud, la explotación y la matanza de animales.
Para que el hombre tenga una alimentación completa y equilibrada, los médicos del kaliyuga sostienen que debe comer cadáveres, que desde el momento en que se mata a los animales, comienzan a podrirse.
Los sacerdotes del kaliyuga hablan de amor, respeto, compasión y misericordia y se esfuerzan para que los hombres salven su alma y con sus libros sagrados justifican la crueldad, el sufrimiento, la explotación y la matanza de los animales.
En esta edad los hombres, sumidos en su ignorancia y maravillados por lo que llaman “progreso” y “ciencia”, viviendo la peor de las edades, creen que viven en el mejor de los tiempos. Algunos hombres maltratan a las mujeres y a los niños y hombres, mujeres y niños maltratan, matan, o pagan para que otros maten, a animales para comer sus cadáveres y con esto muestran ser bárbaros y crueles.
Ensucian el aire
que han de respirar, el agua que han de beber y los alimentos que han de comer
y estos hombres que comen de todo, es decir, la comida basura del kaliyuga,
ensucian sus cuerpos físicos y sutiles y la suciedad los enferma, pero con su
ignorancia y locura culpan a los microbios como causantes de sus enfermedades y
acuden a médicos del kaliyuga, que no corrigen sus vicios y aberraciones sino
que les prescriben medicamentos y tratamientos del kaliyuga que son incapaces
de curarlos y que con frecuencia les producen enfermedades aun más graves que
las iniciales, entonces los ingresan en hospitales del kaliyuga donde está
prohibido todo cuanto sea de
Y si nefastos son los políticos que eligen los hombres del kaliyuga, aun peores son sus dioses y sus religiones pues mezclan espiritualidad con vicios y crueldad, y así, por ejemplo, la religión católica no sigue el ejemplo de Jesús que ayunó cuarenta días y olvidó que dijo “sed perfectos como vuestro Padre es perfecto” y permite, o ha permitido, vicios como el tabaquismo, explotación y matanza de animales y de seres humanos e incluso recientemente ha apoyado a dictaduras como las de Argentina y la de Chile.”
- Por lo que me habéis dicho –dijo el escudero- y lo que imagino, la mayoría de la gente es del kaliyuga y por lo tanto quiere kaliyuga pero supongo que habrá una minoría que estará descontenta con el caos de estos tiempos y querrá Edad Dorada y lo que quisiera saber es si esta gente es coherente o mezcla kaliyuga con Edad Dorada.
Sobre este tema dijo el Quijote de los Animales:
“Buena pregunta amigo Sancho. Aunque no dispongo de estadísticas te diré lo que pienso sobre esto.
A
Al kaliyuga corresponden los vegetales cultivados con abonos químicos e insecticidas, alimentos irradiados, transgénicos, refinados y con aditivos tóxicos, la carne, el pescado, la leche y sus derivados, los huevos, la medicina alópata y por lo tanto la cirugía, los transplantes de órganos, las transfusiones de sangre, la radioterapia, los antibióticos, el tabaco, las energías fósiles, la competitividad, los vicios, etc. Cuanto es del kaliyuga produce sufrimiento y enfermedades, engendra caos, crea problemas a la naturaleza y conduce a la destrucción.
El hombre debe desarrollar su
espiritualidad de abajo hacia arriba, o sea, desde lo más denso hacia lo más
sutil, es decir, empezando por su cuerpo físico al cual debe alimentar con
alimentos de
Pero tengo la impresión de que la
mayoría de los hombres que se interesan por algún tema de
Los firmes cimientos que da
“Durante el año que seguí el régimen
perdí
Vemos aquí como la limpieza que produce
el ayuno mejora la voz de un cantor. Luego insito en la importancia de la
limpieza, tanto del cuerpo físico como de los sutiles, y limpia cuanto es de
- Por lo tanto –dijo Sancho- las personas incoherentes suelen mezclar su yoga, su feng sui, sus peticiones por la paz mundial y sus meditaciones con los gritos de miedo y de sufrimientos de los pobres animales agonizantes que les piden piedad a los matarifes y a quienes se los comen.
- Además –dijo el caballero andante- ¿qué sentido tiene que les pidan a Dios por la paz del mundo si no dejan en paz a los animales? ¿Cómo se atreven a pedirles a Dios que les den salud si maltratan sus cuerpos con kaliyuga? ¿Es que no se dan cuenta que con su incoherencia le están faltando al respeto?
- ¿Y qué argumentos –preguntó el escudero- puede exponer un hombre para ser incoherente?
El caballero andante respondió:
“El hombre justifica viles fechorías y degradados vicios con bellas y conmovedoras palabras y sensatos razonamientos. Ya lo dijo Cicerón con estas palabras:
“No hay vicio que no encuentre apologistas en una sociedad corrompida.”
Si se es poco exigente consigo mismo, es fácil encontrar argumentos para tranquilizar la conciencia y para justificar la incoherencia.”
- Cuando mi amigo Enrique –dijo Sancho- tuvo a su padre con cáncer, nos preocupamos para que realizara la cura de uvas pero se empeñó en que sólo hacía lo que le dijeran sus médicos. Su padre se lo preguntó, le respondieron que la cura de uvas no estaba investigada y que por lo tanto no podían aplicársela. Lo sometieron a los tratamientos científicos de quimioterapia, radioterapia y cirugía. Tuvo dolores que los médicos aliviaron con morfina hasta que le dejó de hacer efecto y murió con dolores.
- Luego me enteré que esos dos médicos, que eran del Hospital Clínico de Barcelona, antes de tratar al padre de Enrique, habían enfermado de cáncer, uno de ellos de hígado, y ambos fueron curados por el farmacéutico Domingo Bellsolá por medios naturales, pero continuaron aplicando a sus enfermos los tratamientos científicos. Aquí aparece por un lado la incoherencia de los médicos, por decirlo con eufemismo, y por otro lado que el padre de mi amigo no quisiera probar un tratamiento que probablemente lo hubiese curado y su argumento fue creer ciegamente en esos médicos que más que médicos eran actores de teatro.
- A los cancerosos –dijo el Quijote de
los Animales-, y en general a los enfermos, los clasifico en tres grupos: unos,
y creo que son la mayoría, sólo quieren tratamientos del kaliyuga y rechazan
los tratamientos de
- No me explico –dijo Sancho- cómo los
cancerosos, como fue el caso del padre de Enrique, prefieran los tratamientos
científicos y mortales del kaliyuga en vez de los tratamientos naturales y
efectivos de
El Quijote de los Animales dijo:
“Amigo Sancho, te contaré un mito de
Platón. Este filósofo griego en su obra
Estos presos ven sombras y oyen sonidos. Habituados desde que nacieron a este estado, creen que sólo existen sombras y sonidos. Para ellos las sombras y los sonidos son las únicas realidades.
Un día, uno de estos presos logra salir de la caverna. Al principio queda encandilado por no estar acostumbrado a la luz pero luego es consciente de que existe el campo, las flores, los árboles, los ríos, el mar, los animales, los colores, los astros, etc. Queda maravillado de cuanto ve y se da cuenta de que antes sólo veía sombras.
Después de estar un tiempo fuera y haber conocido mucho de lo que existe fuera de la caverna, vuelve a ella y cuenta a sus compañeros cuanto ha visto. Estos no pueden entenderlo, no le creen y lo toman por loco.
Los médicos del kaliyuga aplican
tratamientos del kaliyuga a hombres del kaliyuga y ellos son como los hombres
de la caverna e ignoran que existe
Sancho dijo:
“Y hablando del cáncer, recuerdo haber leído
que Raoul Estripeaut, que fue Director de
“Observé un hecho que me atrajo mi atención: al observar al microscopio las células cancerosas, podía comprobar que eran idénticas a las que se obtienen de un cadáver. Pensé largamente en este paralelismo y llegué a la conclusión de que el cáncer es semejante a la muerte.”
Luego de estas palabras podemos deducir que comer carne es como comer células cancerosas.”
- Lo que me acabas de decir –dijo el
Quijote de los Animales- es un motivo más para no comer carne, pero lo que has
dicho no lo entenderán los numerosos hombres que habitan en el caverna del
kaliyuga y expondrán multitud de argumentos para comer carne y para justificar
la matanza de animales y así mantener en paz sus conciencias. Para estos fines
dicen: siempre el hombre ha comido carne, el hombre es omnívoro, para que
nuestra dieta sea equilibrada debemos comer cadáveres, ser flexible, no
desentonar, el animal ya está muerto, seguir el refrán que dice “a donde vayas
has lo que veas”, no rechazar lo que amable y generosamente nos ofrecen, no
molestar, no ser fanático, radical, maniático, o extremista, la carne contiene
proteínas de calidad y vitamina B12, comiendo cadáveres ayudamos a evolucionar
a los animales, como todo se transforma no tiene importancia lo que coma, Dios
autoriza al hombre a comer carne, Jesús dijo “no importa lo que entra en la
boca del hombre sino lo que sale de ella”, también las plantas sufren,
- Está tan arraigado –dijo el escudero-
en la mayoría de los hombres comer carne, es una costumbre tan generalizada, y
de ello dan ejemplos piadosos cléricos, ilustres médicos y destacados juristas
que creo que nunca llegará el día en que desaparezcan en
A estas palabras del escudero dijo el caballero andante:
“Sancho
amigo, te voy a contar con pocas palabras
En la antigüedad, primero los griegos y
luego los romanos, dispusieron de hombres sin libertad, eran los esclavos. Los
romanos, además de esclavos, tenían espectáculos de gran crueldad, como lucha a
muerte entre hombres, los gladiadores, o echar leones hambrientos a hombres
indefensos. Luego vino el cristianismo y con él Las Cruzadas y
Todo esto muestra que
- ¿Qué más hace falta? –preguntó Sancho-.
- Falta la gratitud a Dios –respondió el Quijote de los Animales-.
- ¿Y que es eso? –preguntó Sancho- ¿Cómo puede mostrar el hombre gratitud a Dios?
- Mediante la coherencia, Sancho –dijo el Quijote de los Animales-. Te lo explicaré con un ejemplo: si un hombre lleno de amor y de generosidad, regala a otro hombre algo que le hace falta, su obligación es hacer uso correcto de lo que ha recibido y mostrarle gratitud, pues si no lo usa, lo descuida, lo estropea o lo destruye, le está mostrando ingratitud y falta de respeto. Supongo que esto lo habrás entendido.
- Eso si lo he entendido –dijo el escudero- más no entiendo por qué me lo decís.
El caballero andante continuó su relato con estas palabras:
“Lo que te dije, amigo Sancho, es un
ejemplo, pues fíjate que Dios nos ha dado nuestro cuerpo y el planeta en que
habitamos, y si nos lo ha dado es para que los cuidemos y les demos uso
correcto, y estas obligaciones que el hombre tiene con Dios no aparecen en las
religiones, por lo menos en la católica que es la que más conocemos. Luego un
deber sagrado es cuidar nuestro planeta, por lo tanto los ecologistas, por
luchar por la conservación de
El otro deber sagrado es cuidar nuestra salud, y así lo entendió el cardenal Jean Verdier que dijo:
“La enfermedad es una ofensa a Dios. La salud es el mejor tributo que el hombre puede ofrecer a su Creador.”
Y Maimónides hace ocho siglos declaró:
“Mantener el cuerpo en salud y vigor es seguir el camino hacia Dios.”
Los adventistas del Séptimo Día adoptaron el principio bíblico que dice “el cuerpo humano es el templo de Dios”. Por lo tanto consideran que no debe ser contaminado por carne, alcohol, tabaco y drogas. La adventista Ellen G. White declaró:
“Es un deber sagrado preocuparse de la salud e incitar a los demás a que hagan lo mismo.”
Pero en estos degenerados tiempos la mayoría de los hombres destruyen su salud comiendo de todo lo que le da el kaliyuga y los ciudadanos al elegir en las votaciones a políticos que destruyen la naturaleza se hacen cómplices de lo que hacen y por lo tanto son ingratos a Dios.”
- Ya me he fijado que –dijo Sancho- la
humanidad en el kaliyuga es ingrata con
A estas palabras del escudero, el caballero andante le dijo:
“Cierto Sancho y aun te diré más. En
1969 el británico James Lovelock expuso la hipótesis de que
Gaia es el nombre que corresponde a la
diosa de
Si esto lo aplicamos a lo que ocurre en
la superficie de
“En lugar de vivir de lo que producimos, estamos consumiendo el capital. Cuanto más de prisa talamos nuestros bosques, vendemos nuestros minerales y agotamos la fertilidad de nuestro suelo cultivable, más crece nuestro producto interior bruto. En nuestra estupidez, consideramos esto un indicio de prosperidad, antes que un signo de la rapidez con que dilapidamos nuestro capital. La pauta es la misma, desde la comida que tomamos hasta los gases que emiten nuestros automóviles. Tomamos de la tierra lo que queremos y dejamos atrás vertederos de desechos químicos tóxicos, ríos contaminados, mareas negras en los océanos y desperdicios nucleares que serán tóxicos durante decenas de miles de años.”
Y en contraste con Peter Singer, pero sin contradecirlo, dice Jeremy Rifkin:
“Los griegos identifican cambio y crecimiento con decadencia y caos, y su objetivo, por tanto, era transmitir a la siguiente generación un mundo tan exento de “cambio” como fuera posible.”
Como vemos los griegos eran grandes sabios y el hombre occidental da lástima.
Ahora vivimos en un mundo donde domina la tecnología pero tal como se ha desarrollado, ¿su uso es beneficioso? Sobre este tema dice Jeremy Rifkin en su libro Entropía. Hacia el mundo invernadero:
“Según Jacques Ellul, autor de La sociedad tecnológica, “la historia nos demuestra que cada aplicación técnica desde el principio presenta ciertos efectos secundarios imprevisibles que resultan más desastrosos de lo que hubiera sido la ausencia de dicha técnica...
… todavía nos preguntamos cómo es que cuanto más tecnologizamos el mundo que nos rodea, más cosas parecen andar mal y descomponerse.
El mundo se está volviendo más desordenado porque cada vez que utilizamos una solución tecnológica nueva y más compleja para resolver un problema es como si quisiéramos extinguir un incendio con gasolina. Cuanto más deprisa multiplicamos los “transformadores”, más deprisa se gasta la energía disponible y más deprisa aumentan la disipación y el desorden resultantes. Los problemas proliferan más deprisa que las soluciones.”
Muy buena comparación es esa –dijo Sancho- más añadiría que la sociedad de consumo surgió en Inglaterra, y con ella el tumor que padece Gaia y que se extendió por Europa, Norteamérica y Japón y que constituyen los países desarrollados y empresas de estos países como McDonald´s, Coca Cola, Monsanto, Novartis, Dow Chemical, petroleras, etc. se han extendido por los demás países en los que agotan sus recursos y generan basura, por lo tanto el tumor surgido en los países desarrollados llega a los demás países, es decir, la propagación por el mundo de esas empresas origina que aparezcan tumores en países lejanos, es decir que aquí aparece una metástasis.”
FUNDACION PASIFLORA
Y MAAT
Presidenta: Anne Beeken
Tlf. 972 340
950, 928 037 342,
928 330 942
www.annebeeken.com
annebeeken@gmail.com
ALGUNOS
DATOS SOBRE LAS
CONSECUENCIAS DEL CONSUMO
DE CARNE, HUEVOS, LECHE
Y LACTEOS:
Para
alimentar a un vegano (vegetariano que no consume huevos, ni leche, ni lácteos)
hace falta un terreno de un sexto de acre y
Para alimentar a un
lacto-ovo-vegetariano hace falta un terreno de medio acre (3 veces más que un
vegano) y
Para alimentar a una persona que
coma “de todo” hace falta un terreno de
Si un millón de españoles se
hicieran veganos, el ahorro en agua es equivalente al caudal medio del río Ebro
en su paso por Zaragoza que es de
Antes del siglo XX el consumo medio
de carne en el mundo era de
Durante el siglo XX la población
mundial se triplicó a la vez que el consumo de agua aumentó 6 veces.
Más de la mitad del consumo de agua
en el mundo es para producir carne, huevos, leche y lácteos.
Jeremy Rifkin, Presidente de
“En
“... Lo que probablemente estará prácticamente ausente en los debates
serán las preferencias alimentarias de los consumidores más ricos del mundo,
que prefieren comer en el punto más alto de la cadena alimentaria mundial con
dietas ricas en carnes grasas alimentarias con cereales, mientras sus
semejantes del Tercer Mundo se mueren de hambre porque la mayor parte del suelo
agrícola se usa para cultivar piensos para animales. Hace ya mucho tiempo que
deberíamos haber iniciado un debate global sobre cómo promover una dieta
vegetariana, diversificada y rica en proteínas para el ser humano.
Así que, cuando, el jueves, los delegados oficiales y las ONGS
finalicen sus reuniones diarias en