ENTREVISTA: JAMES LOVELOCK Geofísico
KARMENTXU MARÍN 25/03/2007
"Los científicos son gente muy rara"
Con 87 años, es un personaje ameno y reidor, lleno de vitalidad y
proyectos, que dice divertirse con la entrevista y con la foto. Colaborador de
Pregunta. La venganza de
Respuesta. No, para nada. Se trata de una metáfora.
P. ¿Qué es, el Pepito Grillo del planeta?
R. No. Pero ya me ha encontrado usted una nueva profesión.
P. La publicidad de su libro le equipara a Darwin, Newton, Einstein y
Aristóteles. ¿Es para tanto?
R. Tendré que esperar a morirme para saberlo. Han dicho cosas peores antes.
P. A los científicos nunca les gustó su teoría de Gaia,
R. Oh, no, no. Ahora sí les gusta. Lo que pasa es que no les gustan las ideas
nuevas. Los científicos son gente muy rara.
P. Dice que la energía nuclear sólo es mala para los hombres, no para
R. No. Yo he dicho esto porque sin
P. ¿Si ve un barco de Greenpeace se le ponen los pelos de punta?
R. No [ríe], yo lo que creo es que se equivocan. Los veo más bien como un
grupo religioso en procesión enarbolando unos iconos.
P. ¿Le pueden llamar insulto peor que verde o ecologista?
R. Si yo soy un verde. ¿Quién más verde que yo?
P. Un verde nuclear.
R. Por supuesto, un verde nuclear: es la energía del Universo.
P. Tiene inventos eminentes, como el ECD (detector de captura de electrones).
Pero muestra gran desapego por el dinero.
R. Bueno, hace falta dinero para vivir, pero tampoco tanto. Yo soy como un
artista: hago mis pequeños inventos y los vendo para comprar comida, para pagar
el alquiler... Y el dinero que tengo lo invierto todo en mi gran trabajo, que
es Gaia.
P. ¿Cree en los extraterrestres?
R. Me parece muy poco probable que seamos los únicos seres vivos en el
Universo.
P. Pero usted, estudiando el cielo nunca los ha visto.
R. Tal vez sí [ríe], pero estarían disfrazados.
P. Dice que nos reduciremos a 500 millones de humanos. ¿Serán todos chinos?
R. Ja, ja, ja. Lo dudo. Habrá más sitios en el mundo, en Europa, por ejemplo.
Todos ustedes vendrán a Gran Bretaña, y seremos 150 millones de habitantes, con
unas ciudades horrendas, pero estaremos allí.
P. ¿Cuáles son sus dioses?
R. No tengo fe en ningún dios, pero me emociona profundamente Gaia.
P. ¿Kioto vale para algo?
R. El camino al infierno está plagado de buenas intenciones. Kioto es una de
ellas.
P. ¿Al Gore vale para algo?
R. Para mucho. Para despertar las conciencias.
P. Ha empleado por igual las manos y la mente. ¿Qué le ha cundido más?
R. Es una muy buena pregunta. No creo que uno pueda usar correcta y
adecuadamente la mente si no están involucradas en ello las manos.
P. Define a
R. Qué pregunta más horrible [ríe]. Podría capearla diciendo que no soy
cirujano. Pero le diré que el uso de la energía nuclear es transitorio. Un
medio para permitir a la humanidad salir del paso en el que está ahora.
P. ¿Qué tiene de niño?
R. La capacidad de maravillarme.
P. ¿Es feliz?
R. Mucho.
P. ¿De qué se compone su felicidad?
R. [Volviéndose a su mujer] Sandy. Es lo más importante.
P. ¿Qué cosas le divierten?
R. La música, mucho. Nos divertimos también contándonos historias el uno al
otro, imaginándonos a unos viejitos que viven en una residencia, que se vuelven
místicos y tienen experiencias alucinantes. La directora de la residencia es
una señora muy estricta, que sería Gaia, que pretende llevarlos a rajatabla,
pero los ancianos hacen siempre lo contrario de lo que ella quiere.
P. Al paso que va Gaia, ¿cree que nos volveremos a ver?
R. Espero que sí, porque pensamos volver a Madrid en cuanto podamos. Nos ha
encantado esta ciudad.