UN REFUGIO ANTE LA MALDAD HUMANA

Una institución municipal alberga a más de 450 animales de la calle


“El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales”, sostenía Arthur Schopenhauer. El pensamiento del célebre pensador y prosista alemán se palpa con crudeza al recorrer el Centro de Adaptación y Reubicación Animal (Cenara). En esta institución municipal un grupo de 20 personas intentan hacer de ese infierno una vida más tolerable para los más de 450 animales que allí se albergan, entre perros, gatos y caballos. Día a día, trabajadores y voluntarios se encargan de alimentar y curar a animales que son rescatados de la vía pública y de los tormentos a los que fueron sometidos por sus propios dueños para luego intentar cederlos en adopción. Según el director del establecimiento (ubicado en Francisco de Aguirre al 1500) Jorge Pérez Musacchia, en el lugar hoy se construyen 10 caniles más, una sala de cirugía y hasta un aula para charlas de concientización a estudiantes.